Contáctenos
       


  Contenidos de Bebes

Mi papa
Juego y me entretengo
Me baño
Me mudo
Duermo bien
Para mi salud
Mis dientes
Me cuido del sol
 


Lactancia Materna

La lactancia materna es fundamental para la salud de tu hijo y lo óptimo es que se extienda hasta los 6 meses: es el alimento más completo que puedes darle, cubre todas sus necesidades nutricionales, le entrega defensas contra enfermedades y además refuerza el vínculo afectivo entre ambos.

Acá, algunos datos básicos para hacer de la lactancia un momento feliz para ti y tu bebé:

La tendencia actual es que el niño tome leche “a libre demanda” al comienzo de su vida, para llegar a establecer horarios de alimentación de entre 3 y 4 horas con el transcurso del tiempo.  No es conveniente despertar a un bebé para alimentarlo, con el objetivo de cumplir un horario predeterminado, a menos de que se trate de un bebé prematuro y lo indique el pediatra.

No existe una dieta especial para mamás que estén lactando, pero se recomienda que tomes mucho líquido (como jugos, caldos, agua, etc) para estimular tu producción de leche. También es aconsejable evitar condimentos fuertes porque pueden alterar el sabor de la leche, y el bebé podría rechazarla. Por supuesto, no puedes fumar y no es recomendable que bebas alcohol. Una gran mayoría de medicamentos están también contraindicados mientras dure la lactancia.

Es importante que dar pecho se transforme en un momento especial y tranquilo. Si es posible, trata de amamantar a tu hijo o hija en un lugar tranquilo y privado, donde puedas dedicarle tiempo, hablarle y crear un ambiente de cariño y seguridad.

¿Cómo comenzar a introducir alimentos?

Alrededor de los 6 meses es recomendable empezar a introducir nuevos alimentos a la dieta de tu bebé, que lo ayuden a un óptimo crecimiento y desarrollo. Sólo a partir de esta edad el niño está preparado fisiológicamente para recibir poco a poco otros alimentos, porque puede sentarse y posee el reflejo de la deglución.

Debes tener en cuenta que la introducción de papillas es un gran cambio para el bebé, por lo que posible que al principio tengas algunas dificultades para conseguir que ingiera todo su almuerzo. Ante ello, es recomendable introducir las nuevas comidas en forma progresiva de acuerdo a la tolerancia que observemos de su parte.

Para que las primeras comidas sean nutritivas y balanceadas deben incluir carnes rojas (vacuno), carnes blancas (ave), cereales, verduras y frutas. No deben llevar sal y deben prepararse con aceite 100% vegetal, preferentemente de maravilla, soya o maíz, pero nunca con aceite de oliva, pues no tiene los ácidos grasos que el niño necesita.

Es recomendable que siga las instrucciones de su pediatra y, además, observe las reacciones de su hija o hija frente a los nuevos alimentos, ya que cada niño tiene ritmos y gustos diferentes.

Algunos pediatras comienzan con frutas. Y posteriormente, se reemplaza la mamadera del mediodía por una papilla de verduras, carne y cereal de arroz, ya que éste no contiene gluten. El gluten es una sustancia que se encuentra en la harina de algunos cereales y que puede provocar intolerancia en muchos bebés. Es conveniente que no coman nada que contenga esta sustancia hasta pasados los nueve meses de edad. Y cuidado. el gluten también se encuentra en el pan y las galletas.

Menú básico

Una papilla estándar se prepara con los siguientes ingredientes:

Una cucharada de carne (roja o blanca). No es necesario más, porque los riñones de los bebés aún no son capaces de procesar los aminoácidos que producen las proteínas.

Una papa chica y un pedazo de zapallo del tamaño de una caja de fósforo. Ellos aportan las calorías necesarias.

2 hojas de acelga, espinaca o un pedazo pequeño de zapallo italiano entregan al niño las fibras que necesita.

½ Betarraga y/o ½ zanahoria. Ambas le aportan vitaminas.


• Preparación:

Debes poner todos los ingredientes en una olla pequeña, con agua que los tape. Cuando estén cocidos, licúalos en la juguera, para darle la consistencia de un puré. Al momento de servir agrega una cucharada pequeña de aceite vegetal.
No es necesario ni conveniente echarle sal a la comida, ya que los niños pequeños no tienen maduro el riñón hasta más o menos el año de edad.
Esta preparación debe ser de un volumen aproximado de 200 ml., que equivale a una taza de té.

El postre

Desde el momento en que se inicia la alimentación no láctea, hay que iniciar al bebé en los sabores y texturas de frutas y vegetales.

Generalmente, el pediatra recomienda partir con frutas como manzana y pera, preferentemente crudas, peladas y molidas. También plátano molido sin el centro, porque las semillas pueden producir reacciones alérgicas. La idea es introducir a tu hijo gradualmente a otros sabores, dependiendo de las frutas disponibles en cada estación.

Al igual que con la comida, es probable que los primeros días acepte sólo un par de cucharadas, pero al cabo de un tiempo se lo comerá todo.

Las calorías que aporta el azúcar son innecesarias a esta edad, por lo que los pediatras recomiendan aplazar su incorporación a la dieta del bebé.

Las calorías que aporta el azúcar son innecesarias a esta edad, por lo que los pediatras recomiendan aplazar su incorporación a la dieta del bebé.

Alimentos: sí o no

Existen ciertos alimentos que pueden producir alergias en los niños pequeños o bien no son necesarios para su desarrollo, por lo que es conveniente consultar con el pediatra si planeas incorporarlos a su dieta:

Arroz y fideos: conviene introducirlos después de cumplido el año, porque antes pueden producir alergias. Además, no es necesario agregarlos a la comida, porque la papa y el zapallo entregan las calorías necesarias y dan consistencia a la papilla.

Pescado y mariscos: Pueden causar alergias e intoxicación y las espinas son peligrosas, por esto es mejor incorporarlos a la dieta del niño después del año.

Frituras: Es recomendable aplazarlas lo más que se pueda, para darle una alimentación sana al niño.

Huevos: También puede ocasionar alergias, por lo que es mejor retardar su introducción hasta el año de edad.

Coliflor, brócoli, repollo y pimentón: Pueden causar flatulencias. Los pediatras recomiendan postergar su consumo hasta el momento en que el niño se incorpora al régimen de comidas de la casa, aproximadamente a los dos años.

Yogurt: El niño obtiene el calcio necesario para su desarrollo a través de la leche materna. Por este motivo los pediatras recomiendan que se privilegien otro tipo de alimentos por sobre los lácteos, como por ejemplo frutas. No obstante, si el niño ha dejado de tomar leche por cualquier motivo, el yogurt u otros productos lácteos pueden ser una importante fuente de calcio.

El agua: Cuando los niños se alimentan exclusivamente de leche materna, no necesitan agua. Una vez que se comienza con otras comidas, ya se les puede ofrecer agua.

Los colados

La mayoría de las madres recurre alguna vez a ellos. Nos hacen ganar tiempo y, sobre todo en verano, son comodísimos a la hora de alimentar al bebé en la calle.

Pero, ¿son una buena opción?, ¿cubren todas sus necesidades nutritivas? Los pediatras responden con contundencia: sí, los colados y picados son de total confianza y, por lo tanto, podemos dárselos seguros de que nuestros hijos van a estar bien alimentados.

El pediatra, en cualquier caso, será quien mejor nos explique lo que les conviene a nuestros hijos y lo que no a la hora de introducir nuevos alimentos en su dieta.

Como ya sabemos, cada niño es diferente y lo mismo sucede con su alimentación.

 

 

 

 

 

Farmacias Ahumada - Información
         
 

Servicio al Cliente

Servicios

Locales Fasa

Farmacias Ahumada

Mundo Fasa

  Contáctenos Recetario Magistral En su Comuna Nuestra Empresa Trabaje con Nosotros
  Mapa del sitio Convenio ABF Atención de Urgencia Calidad Humana  
    Atención Empresas Servicio de Enfermeria Fundación Las Rosas  
    Despacho a Domicilio Con Kiosco de Revelado Inversionistas  
    OK Multiservicios      
         
     
  ® Farmacias Ahumada 2009 Todos los Derechos Reservados